PELEAS DE FAMILIA. Siempre que en la familia aparecen discordias o polémicas entre hermanos, entre padres e hijos, entre cuñados, entre primos, entre sobrinos, entre nietos, entre tíos y sobrinos, entre abuelos y nietos, creo que no me falta mas nadie, lo lógico y lo sano es que dentro de la misma familia aquellos que tienen mas experiencia, mas legitimidad, mas peso, mas trascendencia, mas sentido de la unión, promuevan el acercamiento y la eliminación de los motivos que engendraron esas desavenencias y que la familia siga unida. En las familias los nexos son afectivos y de sangre, de tradición, de valores. Por ello, esos nexos hacen que la familia aunque se desuna a veces, se una de nuevo ante la pérdida de un familiar, ante una desgracia, ante una necesidad imperiosa. En el caso de los ciudadanos de un País, la hermandad viene dada por los símbolos patrios, por su historia, por sus tierras y costumbres, por su propia gente. Creo que la única vez que hemos estado desunidos en Venezuela fue en la época de Independencia, pero entre españoles y criollos. Quizás hubo otras revolconas, pero muy focalizadas, nunca como ahora entre paisanos. Venezolanos, Venezolanas, no permitamos que el País se desuna y vayamos a terminar como ya ha ocurrido en otros países o tierras. No se nos olvide: Alemania Occidental y Alemania Oriental, Corea del Norte y Corea del Sur, Carolina del Norte y Carolina del Sur, Canadá y Québec. Vamos a tratar de romper el molde y busquemos otros horizontes. Sentémonos como hermanos de verdad verdad sin establecer mas diferencias a discutir los problemas y sus soluciones, sin mas radicalismos, y pensando solo en Venezuela, en nuestros hijos y en nuestro porvenir.